De todos son conocidos los majestuosos y frondosos jardines del Alcázar de los Reyes Cristianos de Córdoba, con sus fuentes mudéjares al estilo del Generalife de Granada aunque de un tamaño considerablemente mayor. Pues bien, existe un rincón poco conocido en estos jardines situado junto a la torres de la Inquisición en la parte sur del edificio.
Frente a la fachada de la rivera, bajando unas pequeñas escalinatas, podemos encontrar una especie de gruta escondida de la que mana agua sobre un pequeño estanque y que a ciertas horas del día, lanza reflejos danzantes de luz solar sobre la roca húmeda habitada por vegetación que acompañado del sonido melodioso de la fuente cantarina hipnotiza al visitante en una danza de luz y sonido creados por el fluir del líquido elemento.
Un rincón sin duda alguna que para quienes lo descubren y tienen a bien detenerse un instante, y parar el trasiego de la, a menudo, atropellada visita, podrán deleitarse de una pequeña vivencia de agradable recuerdo.
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| Fuente y escalinata |
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| Fuente |
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| Detalle de la fuente |


